
Para la Mesa de Concertaci贸n para la Lucha contra la Pobreza la gesti贸n social debe pasar de la l贸gica de intereses particulares a una agenda com煤n de desarrollo territorial, basada en di谩logo, evidencia y conocimiento del territorio.
Lima, 18 de agosto de 2026.- El verdadero desaf铆o de la gesti贸n social no es eliminar las diferencias entre empresas, comunidades y Estado, sino convertirlas en acuerdos que permitan construir una agenda com煤n de desarrollo, sostuvo Rub茅n C贸ndor, secretario ejecutivo de la Mesa de Concertaci贸n para la Lucha contra la Pobreza, durante su participaci贸n en el panel 鈥溌縋or qu茅 y para qu茅 innovar?鈥 del Encuentro Internacional de Gesti贸n Social y Sostenibilidad (GESS 2026).
鈥淓l punto de encuentro no se encuentra, se construye鈥, afirm贸. C贸ndor explic贸 que los distintos actores de un territorio no parten necesariamente de los mismos intereses. Por ello, consider贸 que una gesti贸n social efectiva requiere tres elementos: conocimiento del territorio, di谩logo significativo y evidencia.
El especialista remarc贸 que el territorio no puede ser entendido 煤nicamente como el espacio donde se instala un proyecto.
鈥淭iene actores, capacidades, memoria, identidades, conflictos, oportunidades y una visi贸n de futuro鈥, se帽al贸 y agreg贸 que el reto es dejar de dise帽ar soluciones 煤nicamente 鈥減ara el territorio鈥 y empezar a construirlas 鈥渃on el territorio鈥.
Cambiar la mirada
C贸ndor consider贸 que este enfoque es particularmente relevante para las actividades extractivas, que deben incorporar a las comunidades y otros actores locales en sus procesos de planificaci贸n y toma de decisiones.
El soci贸logo mencion贸 que de acuerdo con el reporte de junio de 2026 de la Defensor铆a del Pueblo, se registraron 197 conflictos sociales en el pa铆s, de los cuales 151 se encontraban activos y 46 latentes. De acuerdo con los datos oficiales, el 63,5% estaba vinculado con la actividad minera y 90 de los conflictos activos eran atendidos mediante mecanismos de di谩logo.
Sin embargo, sostuvo que estas cifras no deben interpretarse como una condena a la actividad minera.
鈥淵o no leo estos datos como una condena a la miner铆a. Los leo como una se帽al de que necesitamos innovar en c贸mo construimos las relaciones, c贸mo prevenimos tensiones y c贸mo distribuimos oportunidades鈥, dijo.
Para el representante de la Mesa de Concertaci贸n, el verdadero punto de encuentro surge cuando los actores dejan de preguntarse 煤nicamente qu茅 quiere cada uno y comienzan a plantearse qu茅 necesita el territorio para desarrollarse de manera sostenible y qu茅 puede aportar cada actor.
鈥淓ntonces, el territorio no deber铆a ser solamente el lugar donde ocurren los proyectos, sino el espacio donde se construye justamente el desarrollo鈥, coment贸.
Innovar es cambiar
C贸ndor identific贸 cuatro desaf铆os para innovar en la gesti贸n social. El primero es la dificultad para 鈥渄esaprender lo aprendido鈥, especialmente cuando determinadas pr谩cticas se mantienen durante a帽os bajo la idea de que 鈥渟iempre se hizo as铆鈥.
El segundo es la fragmentaci贸n institucional. Seg煤n explic贸, muchas entidades todav铆a trabajan de manera aislada, sin compartir informaci贸n ni coordinar objetivos, pese a que los problemas sociales y territoriales requieren respuestas conjuntas.
El tercer reto es perder el miedo a experimentar. Para C贸ndor, innovar no significa experimentar con la poblaci贸n, sino probar de manera responsable, medir, aprender y escalar aquello que funciona.
Advirti贸 sobre la necesidad de no confundir actividad con impacto. 鈥淗acer reuniones no es generar acuerdos. No es ejecutar presupuesto. No es generar desarrollo. La pregunta debe ser: 驴qu茅 cambi贸 gracias a lo que hicimos?鈥, enfatiz贸.
Finalmente se帽al贸 que la innovaci贸n sostenible requiere fortalecer tres capacidades institucionales: experimentar, aprender e institucionalizar lo que funciona.























































